Lunes, 20 de octubre de 2008

bodas de cine

Hace unos días comentaba con una amiga lo maravilloso que sería asistir a un boda donde no hubiera que ponerse el correspondiente y odioso traje (o disfraz según se mire) de gala, hacer las tonterías de rigor como arrojar montones de arroz sobre los pobres novios o sufrir la insoportable tortura de escuchar, en el momento baile, canciones tan aberrantes y tristemente populares como "Paquito el chocolatero". En conversaciones como esa siempre surge la pregunta, "¿como sería tu boda ideal?". Y, rápidamente, vinieron a mi cabeza estas tres bodas. Todas ellas, con una gran banda sonora de fondo. Y sí, lo sé, en todas ellas, lo de "hasta que la muerte nos separe" tiene un cierto tono irónico, porque la muerte no tardó mucho en hacer su aparición. Pero, donde esté una boda de cine como éstas, que se quiten todas las bodas tradicionales.

- Braveheart: William Wallace y Murron nos trajeron la ceremonia más íntima, enmarcada en los maravillosos paisajes de las Highlands escocesas. El novio, la novia, el sacerdote...¿para qué más?



- Star Wars, Episodio II: la boda de Anakin y Padme, similar a la anterior: un hermoso paisaje y únicamente la presencia adicional de dos testigos de lujo: R2 y 3PO.



- Piratas del Caribe, En el fin del mundo: la boda de Will y Elizabeth, la más loca e improvisada, en plena tormenta, con estocadas y cuchilladas entre voto y voto y con el gran Barbosa como oficiante.


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