Domingo, 30 de marzo de 2008

Raci?n doble de Keira: Expiaci?n y Seda


Hoy toca comentar las dos pelis más recientes de una de las musas de este blog, Keira Knightley. Y aunque esto no sea lo usual, voy a comentar ambas a la vez, ya que tienen ciertas similitudes, más allá de su protagonista común.


Comienzo por Expiación, la primera y, en mi humilde opinión, mejor de las dos. En ella, Keira es Cecilia, una joven de clase alta que se enamora de Robbie (James McAvoy) un joven humilde que trabaja al servicio de su familia, después de leer una romántica carta de amor donde éste le confiesa sus pervertidas fantasías con ella. Por desgracia, tan hermosa declaración cae en manos de Briony, la hermana pequeña de Keira, aspirante a escritora, que tiene una imaginación muy retorcida y comienza a pensar que el ligue de su hermana está un poco perturbado… confirmando sus sospechas tras pillarlos a ambos en la biblioteca… y no precisamente leyendo libros. Más tarde, aún traumatizada por tan impactante visión, Briony “confunde” a Robbie con el presunto violador de su repelente prima. El chico va a prisión y, de ahí, a la guerra. Mientras tanto, Keira repudia a la mentirosa de su hermana y al resto de su familia, se marcha de casa y se hace enfermera, camino que luego imitará la copiona de su hermana menor.

 



¡Cuánto se aprende en una biblioteca!

Pasan los años, y Cee y Robbie se encuentran fugazmente. Keira le repite su frase estrella de la peli, “Vuelve, vuelve a mí” y el chico, seguramente pensando en repetir la sesión de estudio en la biblioteca,  le promete que así lo hará. Y, por unos momentos (llegan los spoilers!), así nos lo hacen creer, cuando vemos una escena en la que Keira y su soldadito, aparentemente de vuelta sano y salvo de la guerra, le echan la bronca a una arrepentida Briony. Ésta, tropecientos años después, se da cuenta del error que cometió acusando a Robbie…al ver a la puta de su prima casándose con el tipo que realmente la ¿violó? El hombre en cuestión es un horrible bigotudo que engatusó a su prima con una tableta de chocolate y de ahí se la llevó al huerto, o mejor dicho al jardín, a meterle mano, y de violación nada, ya que sospechamos que a la prima le gustó todavía más que el chocolate.

 

Pero, al final, resulta que Cee y Robbie no volvieron a encontrarse. Que, un día antes de volver a casa, él murió de septicemia y Keira murió ahogada tras una explosión en el hospital donde trabajaba. A todo esto, la cabrona de su hermana se convierte en una famosa escritora. Y, ya que no tuvo el valor de ir a pedir disculpas a su hermana cuando aún estaba viva, pretende redimirse con un libro donde cuenta su historia y la de Robbie y les concede el final feliz que merecían y que, por culpa de su retorcida mente, nunca tuvieron. Total, que ella muere de vieja, forrada y fijo que consiguiendo un bestseller con su último libro, y encima pretende quedar bien…lástima que Robbie no la dejara ahogarse años atrás cuando tuvo la ocasión.

 

En definitiva, una película preciosa y muy emotiva, con una gran actuación de nuestra musa Keira. Y también, con una banda sonora muy recomendable (aunque algo repetitiva todo hay que decirlo) de la que pongo un fragmento a continuación.

 



Nota: 9

Lo mejor: Keira y la declaración de amor de Robbie

Lo peor: la puta prima, sus hermanos repelentes y el violador chocolatero


 

Pasamos a Seda. Aquí, Keira es Helen, de nuevo una joven enamorada a la que su recién estrenado marido Herve (Michael Pitt) abandona…pero, esta vez, no es para ir a la guerra, sino para buscar huevos de gusanos de seda, nada menos que a Japón. Allí, se quedará prendado con una exótica japonesa. A la vuelta, gracias al próspero negocio de la seda, Herve se convierte en un rico comerciante y, probablemente arrepentido por sus pensamientos impuros, le monta a Keira un pedazo de jardín plagado de lirios.

 

Pasa el tiempo y la pareja, tras múltiples e infructuosos intentos, asume que no puede tener hijos, una de sus grandes ilusiones, sobre todo debido a que sus vecinos tienen la extraña tendencia de exhibir a su prole por los balcones. Traumatizado por su infertilidad, Herve vuelve a Japón, donde su amada le cede a una de sus amigas para que ponga a prueba a sus espermatozoides con ella. Pero el franchute sólo tiene ojos para su exótica japonesa, y más después de pillarla infraganti bañándose desnuda en un lago. Por eso, se empeña en viajar a Japón una y otra vez, a la mínima oportunidad que tiene, incluso aunque haya amenaza de guerra en el país.

 

Y llegamos al tramo final de la peli (y con ello a los spoilers!). Después de que casi lo maten en su última excursión a Japón y de que su cargamento de gusanos llegue más muerto que vivo, a Herve se le acaba el chollo de los viajes y debe olvidar a la misteriosa dama del lago. Para colmo de desgracias, a su mujer le diagnostican una enfermedad incurable. Antes de morir, Keira demuestra que, como dice Shakira en su canción, “las mujeres somos las de la intuición” y, adivinando lo ocurrido en tierras japos, escribe una hermosa carta de despedida a su marido haciéndose pasar por la japonesa, para que éste piense que, aunque no puedan estar juntos, ella siempre lo recordará. Tiempo después, y aquí viene la otra gran coincidencia con Expiación, Helen muere y es enterrada junto a sus lirios. Y de pronto, fruto de la inspiración divina, Herve descubre que fue Keira quien le escribió la carta, ayudada por una prostituta japonesa. Ante su tumba, acaba reconociendo que Keira era la mujer de su vida…cuando la pobre ya está criando malvas. Pero bueno, más vale tarde que nunca.

 

En resumen, una peli entretenida, aunque muy muy lenta (Michael Pitt resulta cansino en su relato), con un final inesperado que pone a Keira en el lugar que le correspondía y deja a su marido como lo que es, un capullo que no supo ver lo que tenía delante de sus narices hasta que lo perdió.


 

Nota: 6

Lo mejor: Keira y su carta de despedida

Lo peor: la narración cansina de su marido


Publicado por entMaria @ 19:26 | Criticas | 0 Comentarios | Enviar

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