
Un consejo para todos aquellos que penséis en ir a ver Furia de Titanes. No lo hagáis en un día de estrés con la intención de relajaros un rato con una sesión de cine, porque conseguiréis el efecto contrario: salir totalmente acelerados. Bromas aparte, si tuviera que describir esta película en una palabra, sería precisamente esa: acelerada. Y es una pena, porque una buena historia y unos efectos especiales tremendos al final quedan un tanto deslucidos porque apenas tienes tiempo de disfrutar de una secuencia cuando ya han saltado a la siguiente. Media horita más de metraje, con un poco más de diálogo y de profundidad de los personajes, y estaríamos ante una gran película.
Dicho esto, vamos con la historia, que todos aquellos aficionados a la mitología griega sin duda conocerán: Furia de Titanes nos muestra a los Dioses del Olimpo, comandados por los hermanos Zeus, Poseidón y Hades, furiosos con la humanidad y decididos a darnos una pequeña lección. Dicha lección consistirá en arrasar la ciudad de Argos a manos del Kraken, y de acabar con todos sus habitantes, a menos que la princesa Andrómeda ofrezca su vida como sacrificio. Lo que los demás dioses no saben es que en realidad las intenciones de Hades, Dios del inframundo, van más allá de castigar a sus hijos desobedientes. Pero, por suerte, un recién descubierto semidiós se interpondrá en su camino: Perseo, que acaba de descubrir su divina condición poco después de que su familia muera como consecuencia de la ira de los Dioses, se ofrece a comandar una loca misión para descubrir cómo dar muerte al kraken y plantar cara a papá Zeus y sus compañeros del Olimpo. Para ello, contará con la ayuda de un puñado de guerreros y de una misteriosa joven inmortal, Io.



Las brujas, Medusa y el Kraken en acción
Pegas: no se da opción alguna al desarrollo de los personajes (SPOILERS!). La historia del protagonista se relata en apenas un minuto. De ser un niño pasa, en un abrir y cerrar de ojos, a ser un Semidiós en pleno uso de sus poderes. Y si apenas llegamos a conocer al protagonista, menos aún al resto. Si Perseo y Andrómeda, en la versión original, estaban enamorados, aquí apenas si tienen tiempo de conocerse antes de que nuestro héroe parta en su particular búsqueda, y de reencontrarse en el tramo final. A los acompañantes de Perseo los van eliminando sin llegar casi a conocer sus nombres… aunque en el caso de algunos de ellos probablemente es mejor así. Un poquito más nos cuentan de su peculiar protectora inmortal, Io, pero de nuevo se echa de menos algo más de fondo en un personaje que podría haber sido muy interesante. De los Dioses del Olimpo tampoco nos enseñan gran cosa, salvo el brillo cegador del ridículo traje de Zeus. Aceptable el villano, Hades, y muy curiosa la historia de su secuaz, Acrisio, el padrastro de Perseo, una de las pocas de la película que nos relatan a un ritmo aceptable para poder asimilarla (FIN SPOILERS).

Perseo con los deberes hechos
En conclusión, Furia de Titanes nos permite hacer un viaje espectacular reviviendo una de las grandes epopeyas de la mitología griega. Unos efectos especiales brutales y las caracterizaciones de clásicos como Pegaso, Medusa, las Brujas, el barquero del Inframundo o el Kraken, ya de por sí, hacen que la película valga la pena, y mucho. Lástima que el viaje resulte ser un viaje relámpago y no de tiempo a saborearlo o a conocer un poco mejor a sus protagonistas. Esperemos poder hacerlo si finalmente, tal y como se rumorea, Perseo y compañía regresan para una segunda y tercera parte.

NOTA: 8
LO MEJOR: LOS EFECTOS ESPECIALES Y LA CARACTERIZACIÓN DE CLÁSICOS COMO MEDUSA, LAS BRUJAS O EL KRAKEN. BRUTAL
LO PEOR: EL RITMO DEMASIADO ACELERADO