
Hablando hace unos minutos del remake de Daredevil, me he dado cuenta de que en nuestra sección de bandas sonoras tenemos un hueco imperdonable: nos falta, precisamente, la BSO de Daredevil. Y con ella me refiero, por supuesto, a esas dos joyas musicales que nos sirvieron como tarjeta de presentación de Evanescence: "Bring me to life" y "My immortal".