domingo, 06 de diciembre de 2009

Crítica de Siempre a tu lado (Hachiko)

La primera vez que me hablaron de "Siempre a tu lado (Hachiko)" no presté mucha atención. Pensé que se trataba de la típica "peli de perros", donde la mascota en cuestión muere en el tramo final tras alguna heroicidad. Pero, finalmente, cedí y le di una oportunidad. Y he de admitir que ha sido una de las grandes sorpresas cinematográficas de este 2009 a punto de concluir. "Hachiko" no es una gran película, ni tiene pretensiones de serlo. Pero es una película que consigue emocionar como pocas. Y toda la culpa la tiene su protagonista, un precioso perro de raza akita al que, sin duda, deberían incluir en las nominaciones a mejor actor de la próxima ceremonia de los Oscar.

"Hachiko" narra la historia de un perro abandonado, Hachi, que llega a los manos de un profesor (Richard Gere), que rápidamente se encariña con él y, pese a las reticencias iniciales de su mujer, termina adoptándolo. Entre ambos se establecerá un fuerte vínculo y Hachi demostrará una lealtad inquebrantable hacia su dueño, incluso cuando un trágico suceso cambia para siempre su vida.



La mejor pareja del año

La historia de "Hachiko" es sencilla. Pero son los actores los que la hacen grande. A Richard Gere se le ve más enamorado de su nueva mascota de lo que en su día lo estuvo de Julia Roberts en Pretty Woman. Y me quedo sin palabras para describir al akita. Ya quisieran muchos actores y actrices transmitir una mínima parte de los sentimientos y sensaciones que ese perro evoca con un gesto o una mirada. Perro y amo forman una pareja enternecedora y totalmente compenetrada. Es difícil escoger entre sus múltiples escenas. Pero me quedo con la más representativa de la película: Hachi esperando en la estación de tren a que su dueño regrese del trabajo. Esta sencilla rutina diaria será el más claro reflejo de la amistad que se puede establecer entre un hombre y un animal.

Y si la película en su totalidad es altamente emotiva, en su parte final es sumamente difícil no derramar alguna lágrima. En especial (SPOILERS), en los últimos minutos, cuando vemos a un ya viejo Hachi esperando, incansable, la llegada de su amo. Todo ello acompañado de esa bonita melodía al piano que constituye la pieza central de la banda sonora y que nos anima, aún más si cabe, a sacar los pañuelos.

Una película, en definitiva, que los amantes de los animales en general y de los perros en particular no se pueden perder. Y tampoco aquellos que quieran ver una sencilla pero bonita historia de amistad y fidelidad que, por desgracia, raramente se dará entre seres humanos.



Nota: 8
Lo mejor: Hachi
Lo peor: no poder tener un Hachi en la vida real!


Publicado por entMaria @ 22:24 | Criticas | 0 Comentarios | Enviar

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