Escoger escenas memorables de la trilogía de El señor de los anillos es algo casi imposible, porque me quedaría con casi todas, de principio a fin. Pero puestos a hacer selección, una que no puede faltar es ésta: la coronación de Aragorn. Gandalf coronando al nuevo y flamante rey con Gimli de paje. Aragorn cantando y saludando a todo su pueblo mientras vuelve a florecer el árbol de los reyes. Ese "gracias" a Legolas. El reencuentro con Arwen ante la mirada sonriente de Elrond cejitas. Y, cómo no, el momento en que todo el reino de Gondor se inclina ante los cuatro hobbits ante la atónita mirada de Frodo. Aquí van esos 5 minutos inolvidables:

