sábado, 02 de mayo de 2009

crítica de Lobezno

 

Voy a comenzar esta crítica con un consejo para todos aquellos que aún no han visto esta película: NO VEAIS LA FILTRACION DE INTERNET…¡ID AL CINE! Lobezno es una película para disfrutarla en la pantalla grande, perfectamente acabada, con una preciosa fotografía y con sus efectos especiales y escenas de acción  en todo su esplendor. Si le quitamos eso, más el hecho de ver a Hugh Jackman cada día más tremendo, nos estamos perdiendo mucho, mucho, muchísimo.

 

Dicho esto, sigamos con la historia de Lobezno. Una historia que comienza muy bien y, al menos para mi gusto, va perdiendo fuelle conforme avanza la película. Vamos a diseccionarla poco a poco (peligro SPOILERS a continuación).

 

El comienzo es de los que enganchan al instante: nos sitúa al joven Logan descubriendo, en apenas unos minutos y con una escena particularmente impactante, la verdad sobre sí mismo, sus poderes, y su origen. Una verdad que le llevará a huir de su hogar en compañía de su recién descubierto hermano, Victor. Años después, vemos cómo los dos hermanos son reclutados por el general  Stryker para su particular patrulla mutante, que Lobezno acabará abandonando al descubrir que la intención real del general poco tiene que ver con poner los poderes del grupo al servicio de la humanidad. Logan intenta olvidar su parte mutante y, para ello, se refugia en las profundidades de las montañas rocosas canadienses, lejos de la ira de su hermano, y en compañía de su chica, Kayla, llevando una vida lo más normal posible…hasta que Victor vuelve a irrumpir en ella.



los hermanos mutantes en pleno momento fraternal. ¡Que alguien le corte las uñas a Victor!
 

¿Y qué han estado haciendo el hermano malvado y los demás ex-compañeros de Logan en este tiempo? La patrulla mutante se ha disuelto y sus miembros sobreviven como pueden, haciendo uso de sus habilidades. En este punto, tengo que hacer mención al breve pero curioso papel de Dominic Monaghan que, finalmente, no se ha disfrazado con pico y plumas para hacer del mutante Beak, como se rumoreaba, sino que interpreta a un personaje mucho más normal físicamente pero con un interesante poder: el de activar cualquier cachivache eléctrico controlando su fuente de energía a su antojo. Semejante don le permite trabajar en un circo encendiendo bombillas con la mente, tarea que el ex – hobbit parece disfrutar mucho…hasta que un buen día Victor se presenta ante él y se lo carga. Una verdadera pena, Dominic debería haber tenido mucho más metraje…ese que les sobra a otros (por ejemplo La Mole boxeadora).

 


Dominic y su bombilla

Pero volvamos a los dos hermanos y al acontecimiento que regirá el destino de Logan para siempre: Victor hace uso de sus “Dientes de sable” o, más bien, de sus asquerosas y largas uñas, y asesina brutalmente a la novia de Logan, que, cegado por los deseos de venganza, acepta la propuesta de Stryker de convertirlo en un ser invencible para así poder hacer frente a su hermano. Lo que nos lleva a una de las escenas más brutales de la película (y hay unas cuantas): la conversión definitiva de Logan en el Lobezno que todos conocemos, tras ser infiltrado con el indestructible adamantium. Es así como se dan a conocer las verdaderas intenciones de Stryker: la creación del Arma X, el mutante perfecto. Para ello, el general mantiene presos a un amplio grupo de mutantes, que van siendo cazados por el mismísimo Victor. Sin embargo, Logan descubre su papel como conejillo de indias y consigue escapar, regalándonos otra escena espectacular, por cierto: la persecución en moto.

 

Hasta aquí, considero a Lobezno a la altura de las mejores películas de la Marvel, con una historia perfectamente llevada y que, partiendo de mi escaso conocimiento de los comics originales, creo que no se aleja demasiado de la realidad. Pero, por desgracia, en el último tramo de la película, aparte de que empiezan a surgir mutantes por todas partes, la línea argumental se vuelve un tanto confusa e incluso contradictoria.

 


Lobezno sacando las garras

En su búsqueda de Victor, Lobezno contará con alguna que otra ayuda inesperada, tanto de sus ex compañeros como de ciertos…invitados sorpresa. Y me refiero, lógicamente, a Gambito, el único mutante que pudo escapar de la prisión de Stryker y que debe llevar a Logan hasta ella. La presencia del mutante nos deja algunas escenas de lucha estéticamente geniales, pero, por lo demás, no aporta gran cosa. Otro viejo conocido que hace su aparición unos años más joven es Cíclope y, si bien su papel es aún más testimonial que el de Gambito, al menos su última escena deja un buen sabor por la sensación de continuidad con la película original de Xmen, como comentaré en breve.

 

Entramos en el tramo final, cuando Lobezno llega a la guarida secreta de Stryker, dispuesto a cobrarse su venganza…y descubre que Kayla no sólo sigue con viva, sino que es también una mutante (por Dios...¿a quién se le ocurrió el apodo de "Zorra plateada"???), que trabaja al servicio del general. Sin embargo, la chica le hace entender que su relación no ha sido una farsa, y que la verdadera razón de sus actos es que Stryker tiene presa a su hermana. Logan, convencido, acude al rescate de los mutantes prisioneros, rompiendo los cerrojos que los mantienen encarcelados con sus garras de acero. Pero alguien frena su huida: Deadpool, antiguo compañero de Logan (¡menuda transformación de Ryan Reynolds!) y ahora convertido en la definitiva arma mutante creada por Stryker. Colosal el enfrentamiento de Lobezno con el monstruo. Aunque no termino de entender la participación de Victor en dicha pelea…ahora del lado de su hermano, por lo visto agradecido de que éste le perdonara la vida un rato antes en uno de los cientos de enfrentamientos que ambos mantienen a lo largo de la película. La relación de los dos hermanos mutantes no termina de encajar y mucho menos después del último cambio de bando. Y es que, pese a conseguir vencer a Deadpool entre ambos, Lobezno y Dientes de Sable no entierran, ni mucho menos, el hacha de guerra. La cosa queda en una tregua más bien poco creíble.

 


el antes y el después de Deadpool...una pena

Tampoco cuadra mucho el final de la historia entre Logan y Keyla, esta última contando con apenas unos minutos entre su reaparición y su muerte, esta vez real, que tampoco deja mayor espacio para reconciliaciones o conversaciones profundas. Y, desde luego, que Lobezno pierda la memoria después de que Stryker le dispare a bocajarro unas cuantas balas de adamantium…a mí no me termina de convencer. ¿El mismo material que le hizo indestructible ahora le provoca amnesia? La salida de escena de Gambito, que deja a Logan solo y desmemoriado poco después de haber acudido en su ayuda, tampoco tiene mucho sentido. Es como si de repente tocara desperdigar a todos los personajes a la vez, quién sabe, igual de cada mutante perdido puede salir una nueva precuela. Sí me gustó bastante, como comentaba anteriormente, la resolución de la historia de los mutantes liberados, cuando Cíclope los guía hasta…¡el doctor Xavier! Ver al viejo profesor de nuevo ha sido una grata sorpresa y un adelanto de lo que será la futura entrega de Xmen, “First class”, donde al parecer veremos los inicios de la escuela mutante. Mientras, el pobre Logan seguirá vagando por el mundo sin saber quién es realmente.


 
Deadpool, Gambito, Lobezno, Dientes de Sable...y la zorra plateada

En suma, que nadie espere ver un “Caballero oscuro”, obviamente, en esta nueva adaptación de la Marvel. De hecho, la película falla más cuando intenta tocar temas más profundos, en especial la relación entre ciertos personajes principales. Pero Lobezno garantiza, al menos,  un rato entretenido, con escenas de acción realmente espectaculares, escenarios impresionantes, un Hugh Jackman más cachas que nunca y una historia que sirve perfectamente de puente con la trilogía original mutante.  Si bien, desde mi punto de vista, y sin ser para nada experta en el mundo Xmen, creo que se le podría haber sacado un poco más de partido al guión, aunque ello implicara sacrificar unos cuantos cameos mutantes en el camino.  

 

Y, por cierto…mi “huevo de pascua” consistió en una escena que implica al general Stryker. Me queda la duda de si realmente hay más finales sorpresa o si sólo nos querían vender la moto.

 


Hugh Tremendo Jackman
 

Nota: 7

Lo mejor: Hugh Jackman y sus garras de adamantium

Lo peor: el exceso de mutantes


Publicado por Desconocido @ 20:02 | Criticas | 1 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: Hobbit
  • Fecha: viernes, 15 de mayo de 2009
  • Hora: 18:52
lobezno es muy famoso,pero tiene que cortarse las "uñas"
En realidad,no me da nada de miedo,pero si me apunta con una de sus garras,me desmayo del miedo