
Admito que tenía bastante curiosidad por conocer la historia de este grupo de “vigilantes”. Por lo que me habían contado, unos héroes atípicos, sin ningún tipo de poder especial, y muy “humanos”. Tras ver la película, y pidiendo disculpas de antemano a los fans más fieles, yo, más que como “muy humanos”, describiría a la mayoría de vigilantes como “muy faltos de humanidad”. O, visto desde otro ángulo, si lo que tienen personajes como Rorschach, el Dr Manhatan, el Comediante o Ozymandias es humanidad…por favor, ¡que estalle ya la guerra nuclear y arrase con todo el mundo!
Volviendo a la película en sí. Nada que objetar a su comienzo espectacular, en la secuencia que nos muestra el asesinato de El Comediante. Interesante también la introducción al mundo de los Watchmen, sus inicios, su época dorada, y su decadencia paralela a la de la propia sociedad americana. Pero, a partir de ahí, la historia no termina de encajar en lo que a ciertos personajes se refiere.

El difunto pervertido
Empecemos por el difunto Comediante. Nada que objetar a su presentación en forma de flashbacks ni a la interpretación de Jeffrey Dean Morgan. Mucho que objetar en cuanto a su persona…¡menudo capullo! Un borracho que no sólo se toma la justicia por su mano sino que, para colmo, se dedica a maltratar a su pobre compañera, la antigua Espectro de Seda …que, inexplicablemente, ¡¡acaba enamorándose de él!!
Vamos con Rorschach. Para mi gusto, el personaje mejor elaborado de todos los vigilantes. Y también el más ambiguo. Tiene un lado oscuro, salvaje y violento, que a veces lo acerca más al concepto de villano que al de héroe. Pero, por otro lado, es el único que se molesta en descubrir la verdad acerca del asesinato de su compañero. Y, sobre todo, el único que al final se mantiene firme en su postura de contar al mundo la verdad de lo ocurrido, sean cuales sean las consecuencias. Gran interpretación de Jackie Earle Haley, por cierto. E impresionante y salvajemente brutal la escena de su huida de la prisión.

Me dejo para el final al trío calavera: Espectro de Seda, El Búho Nocturno y Ozymandias. De estos tres, apenas nos cuentan nada…y casi mejor así, porque tanto salto temporal en forma de flashback acaba mareando, ¡y esto no es un capítulo de Perdidos, son casi 3 horas de película! Por otro lado, al parecer tampoco hay mucho que contar, exceptuando la casi violación de la madre de Espectro de Seda por el salvaje de El Comediante, y el consiguiente trauma familiar originado cuando se descubre el pastel de que el difunto vigilante es en realidad el padre de la criatura. Por lo demás, la historia de Espectro de Seda y Búho Nocturno es sosa, casi tanto como los propios personajes. Exceptuando el momento “Hallellujah” cuando una breve misión de rescate consigue que a Dan “se le levante”, haciendo que Espectro de Seda no se arrepienta de haber abandonado al Doctor Manhattan y a su colita azul, mientras suena de fondo ese tema tan apropiado para la situación. Imagino que ambos personajes tendrán mayor profundidad y un hilo argumental con un poco más de sentido en la novela.

El Buho superó su gatillazo...¡hallellujah!
Personajes aparte, los efectos visuales de Watchmen son una auténtica pasada y sólo por ellos ya merece la pena invertir 3 horas en verla. Hay escenas visualmente impactantes, destacando, por citar un par, la gigantesca explosión nuclear o la “excursión” a Marte del Dr Manhattan y Espectro de Seda.

Paseando por Marte
En resumen, que a pesar de ser visualmente muy atractiva y tener sus momentos, creo que aquellos que no hemos leído la novela gráfica original no nos sentiremos muy tentados a ello tras visionar la película…o, en caso de hacerlo, será para intentar extraer algo de sentido a los extraños comportamientos de este curioso grupo de vigilantes…y para ver si las viñetas mejoran las proporciones de la colita azul del Dr Manhattan.
El Dr Manhattan y su colita azul

Nota: 7
Lo mejor: Los efectos visuales y Rorschach
Lo peor: las colitas del Buho y del Dr Manhattan
