Hugh Jackman fue el presentador de la gala de los Oscars y no hizo nada mal... al menos al principio. La ceremonia fue un coñazo, como todo los años, y lo más interesante es al final, cuando se entregan los premios gordos. Aun así, Jackman demostró que a parte de afilar sus garras de Lobezno, es un gran cantante y bailarin.