lunes, 02 de febrero de 2009

Crítica de Vicky Cristina Barcelona

A todos nos surgen dudas existenciales a lo largo de nuestra vida. ¿Habrá vida inteligente en otros planetas? ¿Es posible la clonación humana? ¿Existe el monstruo del Lago Ness? ¿Serán los guionistas de Perdidos capaces de dar un final coherente a la serie? Una de las mías es la siguiente: ¿Por qué demonios están tan sobrevalorados como actores Javier Bardem y Penélope Cruz? Ayer, hice un intento por resolver semejante interrogante, viendo su archifamosa y premiada película “Vicky Cristina Barcelona”. Un día después, mi pregunta está, si cabe, aún más lejos de alcanzar una respuesta.

 


tal para cual

Empezar diciendo que la mencionada película me parece un insulto a la inteligencia española, llena a reventar de topicazos. Argumento ideado por la genial mente del señor Woody Allen: el bohemio pintor Juan Antonio (Javier Bardem), en plan latin lover o macho man (primer topicazo), se presenta ante dos atractivas turistas americanas, Cristina (Scarlett Johansson) y Vicky (Rebecca Hall), que han acudido a pasar el verano a Barcelona, con una oferta “irresistible”: pasar con él un romántico fin de semana en Oviedo y, si todo sale como él planea, darse un revolcón todos juntos. No es tonto el amigo Juan Antonio. La que sí parece serlo es Cristina, que cae rendida ante tan admirable y caballerosa proposición. Su amiga, más reacia y con novio estable, se decide finalmente a acompañarla sólo para evitar que Cristina haga algún disparate. Segundo topicazo: la rubia tonta que se deja y la morena sensata. Y aquí comienza la apasionante y original historia de “Vicky Cristina Barcelona”. El cerebro del amigo Woody se quedaría echando humo ante semejante derroche de inventiva.

 

Pero sigamos con el romántico fin de semana en Oviedo. Como era de esperar, es Cristina la que acaba en la habitación de Juan Antonio. Eso sí, la chica, inicialmente, se hace “la estrecha”, exigiendo a nuestro galán que muestre sus dotes de seducción. Y vaya si las muestra, no os perdáis la siguiente conversación que no tiene desperdicio:

 

JA: Y, ¿qué buscas en la vida, además de un hombre con los calzoncillos adecuados? (pedazo de frase para entrar a una chica)

C:  No lo sé. No me conformaré hasta que no encuentre lo que busco (pero…¡si has dicho que no sabes lo que buscas!)

JA: Y, ¿qué buscas? (¡¡qué no lo sabe!! No seas pesado Bardem)

C: Algo distinto. Quiero algo diferente. Algo más. Una especie de…amor anti-intuitivo (¿qué coño es eso?)

JA: O sea…(el pobre Bardem está confuso)

C: O sea…no lo sé. No sé lo que quiero. Sólo sé lo que no quiero. Si no empiezas a desnudarme pronto esto acabará en un debate político… (y vamos a dejarnos de tonterías)

 


los artistas bohemios en acción

Agotada por la profundidad de la conversación, Cristina cae enferma antes de poder acostarse con Juan Antonio…qué pena. Menos mal que a Bardem le queda la amiga morena, que al principio se le resiste pero que, tras unas copas de vino y un gran concierto de guitarra española (seguimos con los topicazos) finalmente cae rendida a sus pies…como todos esperábamos.

 

Como Vicky tiene un novio adorable con el que planea contraer matrimonio en breve, Juan Antonio, tras acostarse con ella, la deja tranquila y se dedica a Cristina, una vez que ésta se ha recuperado. Incluso se van a vivir juntos, porque un pintor bohemio no puede llevar a cabo su obra en soledad. Mientras, Vicky se casa con el plasta de su novio, que es un tipo de lo más soso y aburrido y los dos se van de luna de miel a Sevilla…gracias a Dios que no nos enseñan un tablao flamenco o una corrida de toros, todo un detalle de Woody.

 


Juan Antonio al ataque

Y en estas estamos cuando tiene lugar la impactante aparición de…¡Pe! ¿Y quién es Pe? La ex chiflada de Juan Antonio, que, tras un frustrado intento de suicidio, es acogida por el pintor. Esto, claro esta, no le sienta nada bien a Cristina, al menos al principio…pero luego cambia de opinión. Primero, permitiendo que Maria Elena (sí, ese es el pedazo de nombre de Pe) y Juan Antonio se acuesten juntos. Y luego, liándose ella misma con Pe en el cuarto oscuro. ¡Toma ya! ¡Viva el amor! Acto seguido, todos forman un trío inseparable en todos los sentidos. Todos muy artísticos, Pe y Bardem con sus cuadros abstractos (ojito al modelo de Pe, ese vestido sueltecito sin sujetador, que lleva mientras da brochazos aquí y allíGuiño y Scarlett con sus bonitas fotografías donde Pe es su modelo estrella. ¿Y cuál es el secreto de este pedazo de relación? Según Juan Antonio, ese hombre tan sabio, él y su ex no podían estar solos, porque se autodestruían mutuamente…pero ahora Cristina constituye el punto de equilibrio. ¿Qué hombre no querría un equilibrio como éste?

 


el impresionante trío

Y llegamos al estúpido, ilógico y absurdo final de la película. Un buen día, Cristina se cansa de su extraña relación. Demasiadas sesiones de fotos con Pe en el cuarto oscuro. Y, sin más, sin razón aparente, se marcha, cosa que provoca la ira de Pe, pero que a Bardem se la suda…qué comprensivo que es este hombre. Eso sí, nada más irse Cristina vuelve al ataque con Vicky, cuyo matrimonio hace aguas desde el primer instante. La morena no ha podido olvidar su noche de pasión con Juan Antonio, y acepta reunirse con él, en teoría para despedirse. Por desgracia, cuando él está a punto de llevarse a Vicky al catre por segunda vez, aparece Pe pegando tiros como una loca. Lástima que no acaben los tres muertos. Pero Pe tiene tan mala puntería que lo único que consigue es hacerle un pequeño rasguño a Vicky y asustarla lo suficiente como para salir de allí por patas y volver a su infeliz vida con su insulso marido. Ambos vuelven a Estados Unidos junto con Cristina, que suponemos seguirá con su búsqueda…espiritual. Y Pe y Bardem no sabemos si se quedan juntos, revueltos, si se matan uno a otro…ni falta que hace saberlo. ¿Tiene algún sentido todo este galimatías o alguno de sus personajes?

 


los poses de Pe

No quería terminar mi crítica sin alabar las “grandes” actuaciones de Bardem y Pe. El señor Bardem no nos cambia su cara de macho man en ningún momento, lo cual desde luego tiene su mérito. Y Pe, aparte de dar brochazos semidesnuda, nos regala numerosos gritos con su desagradable vocecilla, que no sé si es más desagradable en inglés o en español. Y hablando de cosas desagradables…la banda sonora…esa cancioncilla que suena insistentemente…pufff…



ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!

 

Lo mejor: los paisajes de Oviedo y Barcelona y las risas que te llevas a consta de Pe y compañía

Lo peor: Pe, los topicazos typical spanish y la insufrible musiquilla

Nota: 4

 


Publicado por entMaria @ 22:34 | Criticas | 0 Comentarios | Enviar

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