
Después de unos cuantos años, por fin llegó a la gran pantalla, la segunda película de Expediente X. ¿Y cual es mi opinión? Que para hacer esto, habría sido mejor que Chris Carter, se hubiera estado en su casa tocándose los huevos. No es que la película sea mala y aburrida, aunque a los que no sean seguidores de la serie, les parecerá eso mismo. Es como uno de esos episodios de relleno que ponían entre uno que trataba sobre las conspiraciones del gobierno y los extraterrestres y otro que trataba sobre el monstruo de la semana. 
Mulder y Scully, posando con naturalidad para la foto
Y es que en esta película no hay extraterrestres, ni monstruo de la semana. Si queréis ver alienígenas, id a ver la última película de Indiana Jones y si quereis ver monstruos, no os perdais el careto de Brendan Fraser. Al menos, la película sirve para poder ver de nuevo juntos a Mulder y Scully. Si bien a David Duchovny, lo tengo más que visto en la serie Californication, su culo incluido. También tengo que decir que Gillian Anderson, está mucho más guapa ahora, que cuando comenzó la serie.
Pero vamos a comentar la peli, que es lo que realmente importante. El último episodio de la novena temporada de Expediente X, terminó con Mulder y Scully abandonando el FBI y con una inminente invasión extraterrestre, que se llevaría a cabo en el año 2012. De esto, nada se habla en la película. La historia trata sobre un cura pedófilo que tiene visiones sobre una agente del FBI, que ha sido secuestrada. Pero como no se fían del puto sacerdote pervertido, le piden ayuda a Mulder, para que usando sus conocimientos de lo paranormal, les diga si pueden confiar o no, en el cura pederasta. 
El cura pervertido sale corriendo a abrazar a un monaguillo
Y poco más hay que contar sobre la historia. Scully, en su nuevo trabajo cómo médico de un hospital, tiene otra línea argumental, sobre un chico que se está muriendo y ella intenta salvarlo a toda costa, a pesar de tener en contra a la Iglesia y a los padres del niño. Un coñazo. También aparece por allí, Amanda Peet con un papel intranscendente y el calvo Skinner, que si no se da cuenta, ni sale en la peli.
Lo mejor, son sin duda, los momentos tiernos entre la parejita. Esta vez no hay una abeja infectada con virus alienígena que se interponga entre ellos. Incluso se les ve acostados en la misma cama, despúes de haber tenido, supuestamente relaciones sexuales. Aunque el comentario que hace Scully, sobre lo pequeña que la tiene Mulder, parece confirmar, al menos, que se la ha visto. Yo sólo he visto Californication, y allí, como mucho se le ve el trasero.
Nota: 6
Lo mejor: El regreso de Mulder y Scully
Lo peor: La historia del niño moribundo y el cura pedófilo