Comencé esta sección con El Señor de los Anillos, claro ejemplo de una gran trilogía con una gran banda sonora. Así que, ¿qué mejor forma de continuar que con la BSO de Piratas del Caribe? Es difícil hacer selección, pero a continuación pongo algunos temas, de mis preferidos obviamente, correspondientes a las tres pelis piratas de Johnny Depp:
- He´s a pirate: En primer lugar, no podía faltar la melodía más famosa de la trilogía pirata, correspondiente a "La Maldición de la Perla Negra"
- The medallion calls: La grandiosa canción compuesta por Klaus Badelt que nos introduce a Jack Sparrow. A mí al menos me basta escucharla para imaginar al capitán Sparrow en su espectacular llegada a Port Royal...
- Skull and crossbones: O la loca pelea entre Jack y Barbosa
- One last shot: La canción final, con el esperado beso de Will y Elizabeth mientras el capitán Sparrow recupera su Perla Negra.
- Davy Jones: Pasamos a la segunda peli de la trilogía, "El cofre del hombre muerto" y, con ella, a la que probablemente es la más conocida de las nuevas melodías piratas que nos introduce, la dedicada al tentacular Davy Jones.
- Wheel of fortune: Recuperando la base de "He´s a pirate", Hans Zimmer nos trae una loca canción para una loca escena: la lucha de espadas en la rueda gigante.
- Hello beastie: Y, de nuevo, la canción final, que en este caso nos presenta el enfrentamiento de Jack con el Kraken, después de recibir el "beso de la muerte" de Elizabeth. Simplemente perfecta para la escena en cuestión.
- Up is down: Nuevo cambio de peli, vamos con "En el fin del mundo" y un tema muy característico de su banda sonora, muy apropiado para la escena en que Jack y los demás balancean la Perla para volcarla...y escapar así del reino de Davy Jones
- What shall we die for: Y aquí, un pedazo de tema, otro de los básicos de la última peli pirata, que suena de fondo mientras Elizabeth está dando su gran discurso final y los piratas se disponen a alzar las banderas...una de mis escenas preferidas de toda la trilogía.
- I don´t think now is the best time: Otro temazo, de la batalla final de la hermandad pirata, parte romántica incluida correspondiente a la accidentada boda de Will y Elizabeth.
- One day: La triste y emotiva escena de la despedida de Will y Elizabeth no sería igual sin esta canción de fondo. Sin palabras...la he oído miles de veces y me sigue emocionando como la primera vez.
- Drink up me hearties: Y para terminar, la canción de los títulos de crédito de "En el fin del mundo", un tema que recopila las principales melodías de la última banda sonora de la trilogía, incluyendo también fragmentos de "He´s a pirate"...es decir, un tema perfecto.
Oxford...ciudad famosa por sus colegios universitarios. Y ciudad de visita obligada para todos aquellos fans de Harry Potter, El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia. Entre esos fans, por supuesto, está el maestro Yoda:
- La primera parada obligada en Oxford es, sin duda, Christ Church, el mayor colegio universitario de todos...y lugar donde se encuentra el "Gran Comedor de Hogwarts" de las pelis potterianas:


- A continuación, no dejéis de pasaros por el "Exeter College", donde dio clases el maestro Tolkien:

- Siguiendo la ruta friki/cultural, nos encontramos con la Cámara Radcliffe...y no, no tiene nada que ver con Daniel Radcliffe y Harry Potter. Pero sí forma parte de los edificios que componen la principal biblioteca de Oxford, en cuyo interior se puede ver un mapa gigante del territorio de Narnia...o eso dicen. Un consejo: no vayáis en domingo porque está chapada

- Dejando las bibliotecas y facultades, podemos hacer una parada para tomar una pinta de cerveza...en "the Eagle & child", el bar donde Tolkien y C.S.Lewis, autores, respectivamente, de las sagas anilleras y narnianas, se reunían con otros colegas en una especie de club. Quién pudiera estar allí y participar en una discusión sobre Frodo o Aslan...

-Y, finalmente, si queréis llegar al extremo friki, tomad el bus número 6 y, en apenas 10 minutos, estaréis en Wolvercote, el pueblecillo donde está enterrado el maestro Tolkien. Eso sí, si queréis visitar su tumba, llevad coche, porque el cementerio no está exactamente en el pueblo. Aún así, merece la pena visitar el sitio, es casi como estar en la mismísima Comarca:


¿Se supone que este personaje es Goku? Apaga y vámonos. Si no tiene ni media ostia. El actor Justin Chatwin, más conocido por ser el hijo de Tom Cruise en La guerra de los mundos, y que debió morir en esa película, por su insistencia en querer luchar contra los alienígenas. Tendrá en Dragon Ball Z, la oportunidad de combatir con diversos seres extraños. Uno de ellos y el principal, será Piccolo, que será interpretado por James Masters (Spike en Buffy cazavampiros). Miedo me da ver su caracterización, recordemos que en la serie de animación, era de color verde y con antenas.
La chica que aparece en la foto es Bulma, interpretada por Emmy Rossum. Yo hubiera preferido para ese papel a Jessica Biel, pero tiene pase. Le falta el pelo verde, pero en una peli no se como quedaría. Al menos le podian haber puesto mechas de ese color. Lo que no tiene perdón, es el peinado del supuesto Goku. Lamentable.



"There is no place like London"...eso decía Johnny Depp en "Sweeney Todd", nada más desembarcar en la ciudad a través del impresionante río Tamesis. Y como el maestro Yoda es un gran fan de Johnny, ha querido comprobarlo personalmente.

Disculpad la ausencia de Yoda en esta foto...todo maestro jedi debe intentar pasar desapercibido y aquí era materialmente imposible
Pero las más típicas rutas londinenses también esconden referencias a la gran pantalla. Hyde Park, sin ir más lejos. Si os gusta el cine, olvidad los recargados monumentos en honor a Lady Di y compañía, y buscad la estatua de "Peter Pan":

Si nos paramos frente a Buckimhan Palace, también podemos hacer memoria y pensar en ciertas pelis, como una de las últimas de nuestro admirado Nicolas Cage, "La Búsqueda 2" ¿Quién no recuerda la lamentable escena que monta en el interior del palacio para conseguir acceder a los aposentos reales?



Los putos paparazzi han cogido estas instantaneas de Keira Knightley, paseando por las calles de París, junto a su madre o abuela. En realidad no se quien coño es la mujer de pelo blanco. Keira luce unos horribles vaqueros de tiro alto. No se como Keira se atreve a ponerse unos pantalones tan feos. Yo pensaba que se habian pasado de moda. Pero si Keira los lleva, seguro que no tardarán en aparecer en los escaparates de las tiendas.

Este es el primer ¿trailer? de la nueva película del gran Woody Allen. Aunque a esta puta mierda no se le puede llamar trailer. Mas bien parece un videoclip de Camela. Una película que parece hecha por el propio Almodovar, en vez de por el maestro Allen. Destaca sobre todo, la presencia de Javier Bardem, otro de nuestros actores preferidos, al que pudimos ver como en Amor en tiempos del cólera, se tiraba a 500 mujeres, aun llevando calva y bigote postizos. Pues en esta película, parece que tiene aún mas suerte, porque se lia con Scarlett Johansson y otras cuantas más. Entre esas otras, está su pareja en la vida real, Penelope Cruz.


Hoy voy a comenzar la crítica de la más famosa trilogía de nuestro actor favorito, Johnny Depp. Por supuesto, estamos hablando de “Piratas del Caribe”, donde Johnny nos deleita con su magistral interpretación del capitán pirata Jack Sparrow.
Empezamos con “La Maldición de la Perla Negra”, considerada de forma unánime como la mejor película de la trilogía. Eso no lo voy a discutir. Sí otras opiniones…pero todo a su tiempo.
¿Y qué decir de esta primera parte? Debo reconocer, para empezar, que fui a verla sin grandes expectativas. Probablemente porque la estrenaron en el intermedio entre “Las dos torres” y “El retorno del rey” y claro, mi atención cinematográfica estaba un tanto desviada. Pero no quería perderme el lado pirata de Legolas. Ni, por supuesto, al gran Johnny Depp. ¿Y qué pasó? Que “Piratas del Caribe” se convirtió en la más grata sorpresa cinematográfica de los últimos años.
¿Y qué tiene esta peli que la hace tan especial?
Primero y principal, su historia. Una historia sencilla, pero donde no falta ni un solo ingrediente para crear una gran película de aventuras: acción a raudales, humor, amor, intriga, una gran banda sonora y un desenlace apoteósico. Y tres protagonistas, cada uno de ellos imprescindible en su papel. El capitán Jack Sparrow (Johnny Depp), antiguo capitán del barco pirata La Perla Negra, hasta que su tripulación se amotinó y lo traicionó abandonándolo en una perdida isla desierta, que ahora se encamina a Port Royal en busca de fortuna. Elizabeth Swann (Keira Knightley), la joven hija del Gobernador de la ciudad, criada en un ambiente de lujo y riqueza del que anhela escapar mientras sueña con antiguas leyendas sobre piratería. Y William Turner (Orlando Bloom), un joven herrero al que Elizabeth salvó de morir en el mar cuando era sólo un niño, y que desde entonces está secreta y profundamente enamorado de la joven…sin sospechar ni remotamente que ella siente lo mismo por él, si bien su diferente estatus social les impide estar juntos.



“La Maldición de la Perla Negra” comienza con un flashback: el día que Elizabeth conoció a Will, cuando descubrió que el chico llevaba consigo un medallón pirata y, temiendo que él mismo fuera un pirata, se lo arrebató mientras estaba inconsciente con el fin de protegerlo. Años después, la Perla Negra, ahora convertida en un navío maldito, llega a Port Royal en busca de dicho medallón, el único capaz de salvar a su tripulación de la maldición que pesa sobre ellos: al robar el tesoro de Cortés, el ahora capitán Barbosa y su tropa se convirtieron en espectros, ni vivos ni muertos, incapaces de disfrutar de los placeres de la vida humana, e incapaces de morir. La luz de la luna muestra su verdadera forma: una oscura tripulación de piratas cadavéricos. Sólo recuperando el perdido medallón, entregado años atrás por el padre de Will, también pirata, a su hijo, y saldando la deuda de sangre por su asesinato, Barbosa y los suyos volverán a ser libres.


Elizabeth con el medallón maldito, antes y después
Así pues, tanto Jack Sparrow como los tripulantes de la Perla llegan al mismo tiempo a Port Royal. Memorable, por cierto, la escena de la llegada de Jack, encaramado en lo que queda de su barco, apenas un trozo de mástil sobresaliendo del agua, pero mostrándose seguro y orgulloso como si estuviera a bordo del mejor navío que surca los mares. Una escena que define muy bien a su personaje y que a mí al menos me hizo rendirme ante el carisma del capitán Sparrow.

La impactante llegada de Jack a Port Royal
Jack será el primero en toparse con el medallón. ¿Cómo? Al salvar a la señorita Swann de morir ahogada…o más bien asfixiada por el excesivamente ceñido vestido que le regala su padre para una ocasión muy especial: la ceremonia de promoción del comodoro Norrington, que ese mismo día pide a Elizabeth en matrimonio, haciéndose así realidad los deseos de su padre. Pero Jack no es precisamente recompensado por tan heroica acción, sino todo lo contrario. El comodoro descubre que es un pirata, aunque Jack se fuga en sus mismísimas narices.

"Siempre recordareis este dia como el dia en el que casi capturais al capitan Jack Sparrow"
¿Y quién lo captura? Will, por supuesto, tras un loco y apasionante duelo de espadas durante el cual Jack nos deleita con algunas de sus grandes frases:


"Will, necesitas encontrar a una buena chica, o puede que la razón por la que practicas tres horas al día sea porque ya has encontrado a una y eres incapaz de cortejar a dicha fulana, ¿no serás un eunuco?"
Mientras Jack es encarcelado, Barbosa y su esquelética tripulación llegan a casa del Gobernador y capturan a Elizabeth, tomándola por la hija del difunto pirata Turner. Esto obliga a Will a saltarse todas las reglas y cometer su primer acto de piratería: liberar a Jack para, juntos, robar el Interceptor, el barco más veloz de la marina real y zarpar en persecución de la Perla Negra, en otra gran escena que uno de los hombres de Norrington describe a la perfección al señalar a Jack como “el mejor pirata que he conocido nunca”.

Vamos a robar "ese" barco?
Mientras, Elizabeth sigue retenida a bordo de la Perla Negra, donde poco a poco se ira haciendo a la idea de que las leyendas sobre barcos piratas malditos que escuchaba de niña, no eran, después de todo, tales leyendas. El capitán Barbosa y su horrible tripulación se encargaran de demostrárselo.


Seguro que no cree en las historias de fantasmas, señorita Swann?
La travesia del joven Turner tampoco esta siendo ningun viaje de placer. En ella, Will descubrirá que su padre no era un marino mercante, sino un pirata, miembro de la Perla Negra, que, en desagravio por el amotinamiento de los demás contra Jack, envió a Will uno de los medallones del tesoro maldito, antes de ser descubierto y arrojado al mar. El joven Turner se resiste a creer que la sangre pirata corre por sus venas, pero, finalmente, se verá obligado a aceptar la verdad. Y es que, como bien dice Jack en su infinita sabiduría, se puede ser un pirata y un buen hombre al mismo tiempo.

Como sigas asi de pesado te tiro al mar, Will
También, en el camino, Will conocerá la caótica isla de Tortuga, lugar donde Jack y él reclutarán a una loca tripulación que les ayudará en su misión, a cambio de quedarse con el barco real como recompensa. Misión que tiene objetivos bien distintos para el joven Turner y el capitán Sparrow. Mientras Will sólo piensa en rescatar a Elizabeth, Jack planea, en secreto, aprovecharse de la influencia de Will, el único capaz de acabar con la maldición tras la muerte de su padre, para hacer un trato con Barbosa y recuperar la Perla. Pero las cosas no salen conforme a los deseos de ninguno de los dos. Will consigue rescatar a Elizabeth…fugazmente. Pero finalmente él acabará hecho prisionero por Barbosa, tras revelar su identidad para salvar a su amada, y verá cómo su chica es enviada, junto a Jack, a la misma isla desierta donde el pirata fue abandonado tiempo atrás.

Y allí, Elizabeth consigue ser rescatada con ayuda de una inmensa señal de humo que hace quemando todo un cargamento de ron….no sin antes dejar ko al pobre Jack tras una noche de borrachera. Jack, antes de caer bajo los efectos del alcohol, explica a la señorita Swann lo que simboliza para él la Perla Negra: la libertad. A mí personalmente me encanta ver a Johnny en esa escena, cuando saca a relucir el verdadero espíritu del capitán Sparrow, para a continuación atusar su bigote, empinar su característica botella de ron y caer rendido al suelo.

"Quieres un poco mas de ron, capitan Sparrow?"

"Lo que la Perla simboliza, es la libertad...por cierto, creo que estoy borracho"
Tras ser rescatados, Elizabeth pide al comodoro Norrington que vayan en ayuda de Will….como regalo de bodas. Este no puede resistirse a las súplicas de su prometida, y parten a la Isla de Muerta, lugar de amarre de la Perla donde tendrá lugar el sacrificio de sangre, guiados por Jack. Una vez allí, el capitán Sparrow conseguirá, una vez más, engañar al comodoro y sus hombres, revelando a Barbosa la presencia de éstos y aconsejándoles esperar al momento adecuado para acabar con la maldición…a cambio de recuperar la Perla por tan valiosa información. Barbosa accede y los piratas se dirigen al abordaje del barco real…del cual Elizabeth consigue escabullirse para ir personalmente en busca de Will.
Y llegamos a la batalla final, una frenética lucha de los cadavéricos piratas contra la marina. Al mismo tiempo, en la Isla de Muerta, Jack vuelve a “cambiar de bando”, liberando a Will, tras pronunciar una de las frases más recordadas de la película que deja atónito al mismísimo Barbosa:

“No soy honesto. Y de un hombre que no es honesto, sólo se puede esperar que no sea honesto. Honestamente, es con los honestos con los que hay que tener cuidado, porque nunca puedes preveer cuándo harán algo extraordinariamente absurdo."
Barbosa y Jack se enzarzan en una épica batalla de espadas…que el malvado capitán da por concluida al atravesar a Sparrow con la suya. Pero, de nuevo, Jack es más listo que nadie, y se ha encargado de robar previamente una de las monedas malditas…para caer él mismo bajo la maldición que le permite ser inmortal.

Jack bajo los efectos de la maldición
Mientras continúa su lucha con Barbosa, Elizabeth hace su aparición y se encarga, junto a Will, de mantener a raya a los demás piratas….hasta que, en un momento dado, Barbosa dispara contra la joven, o eso es lo que parece. Pero varias cosas ocurren en ese instante. En realidad, es Jack quien dispara contra Barbosa, a la vez que Will arroja la última moneda al cofre que contiene el tesoro maldito, vertiendo su sangre sobre él, y deshaciendo así la maldición. Y así es como muere el capitán de la Perla mientras sus hombres, cerca de allí, al ser conscientes de que la maldición se ha revertido, se rinden rápidamente y son apresados por la marina real.




Hasta luego, Barbosa...
Llegamos a otro de mis momentos preferidos de la película. Mientras Jack examina el tesoro, Will y Elizabeth disfrutan de unos instantes a solas…que el joven Turner arruina al recordarle a la chica la necesidad de volver para ahorrarle preocupaciones a su futuro marido. Elizabeth se marcha muy afectada, y Jack, cargado de joyas, se acerca a un atontado Will y le dice como si tal cosa otra de sus grandes frases:

“Si buscabas el momento oportuno... era ése”
Lo que el pobre capitán Sparrow no sabe es que sus compañeros piratas, tras ser liberados, han huido con la Perla Negra y lo han dejado atrás…siguiendo el código pirata. De vuelta en Port Royal, Jack está a punto de ser ahorcado. Pero Will no está dispuesto a permitirlo. Eso sí, antes de ir en ayuda del pirata, se presenta delante de Elizabeth, y le confiesa su amor delante de su padre y de su futuro esposo. Will, con ayuda de Elizabeth, salva a Jack, que recibe la inesperada visita de la Perla. Sus tripulantes echaban de menos a su capitán y, al fin y al cabo, no hay porqué seguir al pie de la letra el código pirata…son tan solo unas directrices. Al comodoro Norrington le dan por saco, como debe ser, y la señorita Swann se queda con el joven Turner que, después de todo, no es un herrero, como piensa su padre para consolarse…sino un pirata.
"No papá, no es un herrero...es un pirata"
Y Jack recupera su Perla y con ella su libertad, y de nuevo como capitán, parte con su loca tripulación en busca de nuevos tesoros y aventuras…

"Un gran pirata soy. Brindad compañeros, yuhu!
En suma, una gran película, con un ritmo trepidante, una banda sonora fenomenal (a la cual dedicare su correspondiente seccion) y con momentos inolvidables. Nuestra musa Keira se da a conocer con un gran papel que borda de principio a fin. Orlando, bueno, no es que vaya a ganar el Oscar a mejor actor, pero yo desde luego no podría imaginar a ningún otro William Turner. Y qué decir de Johnny, que nos regaló en “La maldición de la Perla Negra”, por encima de todo, el nacimiento de un personaje, que sin duda pasará a la historia del cine: el caradura, intrepido, imprevisible, divertido, inimitable y carismatico capitán Jack Sparrow.
Este año tenemos ración de Batman, Indiana Jones, Hellboy, Hulk, Narnia y no podia faltar Star Wars. Aunque sea en dibujos animados, hechos por ordenador. La animación no es que sea muy buena, pero sólo con volver a ver a personajes como Obi Wan o Yoda, merece la pena. Se supone que esta película será el episodio piloto de la serie que podremos ver este invierno en el canal Cartoon Network. Recordad, el 29 de agosto se estrena la peli en España.













Sólo faltan 15 días... y a parte del trailer en castellano, os dejo también los últimos spots que han salido sobre la película, en descarga directa.

Ya queda poco para el estreno de la última película de Indiana Jones y como homenaje, aquí va este video alguíen que sabe manejar muy bien el Photoshop. Hay que ver, la de cosas que se pueden hacer con ese programa y el poco provecho que le suelo sacar.


Con un martillo y un trozo chapa, me hago un frigorífico.
Secretaria, maquilladora, chacha, tia buena...todo en uno
¿A que molo?
Una vez más, tenemos con nosotros a Barbol para terminar el repaso a la trilogía de El Señor de los Anillos. Vamos con su review de El Retorno del Rey.

Llegamos al final de la trilogía, ¡urrarrum! Y comenzamos la peli con un flashback, donde vemos como Gollum, antes conocido como el hobbit Smeagol, se pasa al lado oscuro asesinando a su amigo Deagol para arrebatarle el anillo que el pobre infeliz había encontrado en el fondo del mar cuando intentaba atrapar un escurridizo pez. Así es como Smeagol se convierte en Gollum, olvidando su antigua vida, e incluso su verdadero nombre. Lo único que le importará a partir de ese instante, será “su tesoro”.
Deagol, querido, dame mi regalo de cumpleaños
Que bien sienta tener el anillo...Urrarrum!
Y del flashback volvemos al momento actual. Gollum continua guiando a Frodo y Sam camino a Mordor. El señor Frodo está cada vez más poseído por la voluntad del anillo, y ya ni duerme ni apenas come…aunque menos aún come el pobre Sam, que se queda sin su ración de lembas para ofrecérselas a su amo. Para colmo de sus males, Sam escucha accidentalmente un monólogo Gollum/Smeagol, donde la traicionera criatura confiesa sus intenciones de asesinar a los hobbits y así arrebatar el anillo a Frodo. ¿Y sabéis lo peor de todo? ¡Que Frodo no cree a Sam cuando éste le cuenta los planes de Gollum! ¡Urrarrum! Este hobbit va de mal en peor, ¿cómo puede ignorar los sabios consejos de Samsagaz?
Te pille!
Pasemos ahora a Aragorn y compañía. Tras su victoria en el abismo de Helm, se encaminan a hacernos una visita. Merry y Pippin, a los que he encargado custodiar la entrada a Isengard, los reciben en medio de un banquete, lo cual no parece sentar nada bien a Gimli que, al igual que Sam, también debe estar pasando hambre últimamente.
Gimli, quieres un porrito? O un trozo de cerdo curado?
Y al fin aparezco yo, ¡urrarrum! Como buen anfitrión, acudo a saludar al maestro Gandal y a llevarlo ante la presencia de Saruman, que sigue confinado en su torre, el muy cobarde. Gandalf, muy políticamente, le invita a bajar y unirse a ellos a cambio de revelar los planes de Sauron. Pero el mago malvado obviamente rechaza su oferta. Theoden, por su parte, hace un intento similar con Lengua de Serpiente, que se ha convertido en la mascota de Saruman, demasiado confiado acerca de la lealtad de su siervo como para insultarle abiertamente delante de todos. Pero Grima, de repente, se abalanza sobre Saruman y le apuñala por la espalda. Legolas intenta en vano detenerlo lanzándole una flecha, que alcanza su objetivo, pero demasiado tarde. Saruman cae torre abajo y, por si no tenía bastante con el puñal, aterriza sobre un pincho que lo atraviesa de parte a parte. Una gran muerte, sin duda, ¡urrarrum!
La herrumbre de saruman, la arrastro la corriente, urrarrum!
Sin embargo, Saruman dejó tras de sí un pequeño regalito. Un palantir, o piedra visionaria, que Pippin divisa en el fondo del río y rápidamente se lanza a recoger. No me fío nada de este hobbit, ¡urrarrum! Menos mal que está ahí Gandalf para apoderarse del palantir y alejarlo de las manos de Pippin. Y entonces llega el momento más irritante de la película. Todos regresan a Rohan para celebrar la victoria frente a las tropas de Sauron…¡y a mí no me invitan al pedazo de fiestón que organizan! Les parecerá bonito después de la gran batalla de los ents. Y es que menuda juerga que se montan. Gimli y Legolas hacen una competición para ver quién aguanta más bebiendo cervezas…que obviamente gana el elfo, Gimli lo único que hace es eructar y pringarse su larga barba de espuma. Mientas, Merry y Pippin se beben una pinta tras otra mientras cantan y bailan viejas canciones de la Comarca subidos encima de una mesa y aplaudidos por los sorprendidos habitantes de Rohan. Eowyn acosa a Aragorn cada dos por tres, por mucho que el pobre intenta escabullirse y hablar con Gandalf de temas más relevantes, como por ejemplo qué andará haciendo Frodo en esos momentos.
cuidado con el alcohol Gimli!
Finalizada la fiesta, toca dormir la borrachera. Pero hay alguien que no consigue conciliar el sueño: Pippin. El hobbit no puede quitarse el palantir de la cabeza. Así que no se le ocurre nada mejor que acercarse a donde Gandalf duerme (con los ojos abiertos por cierto) y dar el cambiazo sustituyendo la piedra mágica por una olla. Una vez que la tiene en sus manos, y pese a las advertencias de Merry, Pippin echa un vistazo…y Sauron, por supuesto, lo descubre. El hobbit enloquece y comienza a dar gritos, despertando a todo el mundo. Después, una vez que entre Gandalf y Aragorn consiguen arrancarle el palantir, se queda en estado de shock. Afortunadamente, cuando vuelve en sí, descubren que no ha revelado nada importante al Señor Oscuro…que, por el contario, sí ha mostrado a Pippin una parte de su plan: el ataque sobre Gondor. En resumen, que al final al insensato hobbit le sale bien la jugada. ¡Urrarrum! Aunque su recompensa será acompañar a Gandalf hasta Gondor para advertir a sus gentes del peligro que se avecina. Y aquí llega una de las separaciones más dolorosas de la trilogía, puesto que Merry debe permanecer en Rohan. El hobbit tiene el hermoso gesto de regalar a su amigo la hierba para pipa que le queda, y ambos se despiden sin saber si volverán a verse. Casi lloro al ver esta escena, ¡urrarrum!
Nunca aprenderas a estarte quietecito Pip?
A lomos de Sombragris, Gandalf y Pippin llegan raudos a Minas Tirith, la Ciudad de los Reyes de Gondor, ahora regentada por el senescal Denethor, padre de Faramir y del difunto Boromir. Precisamente, cuando el mago y el hobbit penetran en los aposentos del senescal, éste se encuentra contemplando el cuerno de su desaparecido hijo, de cuya muerte acaba de tener conocimiento. Pippin, ignorando la advertencia de Gandalf de mantener la boca cerrada, no tarda ni un minuto en postrarse ante Denethor para presentarse como responsable de la muerte de Faramir y ofrecerle a cambio sus servicios. ¡Urrarrum! Estos hobbits nunca aprenderán a no meterse en líos. Denethor, a pesar del ofrecimiento de Pippin, no se muestra muy amistoso con sus invitados. Más que nada porque teme que Gandalf quiera quitarlo de en medio, ayudando así a Aragorn a ocupar el lugar que le corresponde como Rey de Gondor.
Te ofrezco mis servicios Senescal...pero no me hagas trabajar mucho
No lejos de allí, otra trágica separación está a punto de producirse. Frodo y Sam han llegado a la escalera sinuosa, una escarpada ascensión que les conducirá al túnel de entrada a Mordor. Gollum, previendo que tarde o temprano tendrá serios problemas con Sam, idea un maléfico plan para deshacerse del hobbit. Una noche, mientras duerme, derrama unas cuantas migajas de lembas sobre su capa, arrojando por un precipicio lo que queda de la comida élfica. Al día siguiente, acusa a Sam de haberse zampado toda la comida. Si a esto le sumamos que ya había estado calentando a Frodo con la absurda idea de que Sam quería arrebatarle al anillo, no es de extrañar que el resultado sea el esperado por la malvada criatura: Frodo “invita” a Sam a marcharse y volver a casa. Y ahí se queda el pobre Sam, llorando desconsoladamente, sin entender cómo su amo puede confiar en Gollum, mientras que éste último se adentra guiando al hobbit hacia el oscuro túnel que lleva a la tierra de Mordor…y en cuyo interior una gran sorpresa aguarda a Frodo.
El se comio las lembas!
Mientras, en Minas Tirith, Pippin compensará sus meteduras de pata cumpliendo una arriesgada misión para Gandalf: encender las almenaras, para pedir ayuda a Rohan. Denethor se niega a hacerlo, por lo que el hobbit tendrá que prender el fuego sin ser visto. Pero nada se le resiste a un mediano, ¡urrarrum! Las almenaras comienzan a arder, y su llama se propaga hasta Rohan, donde Aragorn, que no tiene nada mejor que hacer aparte de montar guardia esperando la señal de socorro, la divisa y rápidamente pone sobre aviso a Theoden y los demás. El rey, deseoso de alcanzar la gloria de sus antepasados que de momento ve muy lejana por su escasa aportación en Helm, ordena a sus tropas prepararse para la batalla. Y, así, todos parten rumbo al campamento donde se reagruparán antes de partir a la guerra. Todos…incluida Eowyn, a quien Aragorn pilla in fraganti ocultando una espada bajo su silla de montar. Pero Eowyn ni se inmuta, al contrario, aprovecha para acosar un poco más al montaraz.
Eowyn, seguro que solo vienes a despedirnos?
Pero la mente de Aragorn está en otra parte. Concretamente, con una mujer elfa que cabalga con su gente rumbo a los Puertos Grises. Pero algo cambia los planes de Arwen. De repente, tiene una extraña visión, en la que aparece Aragorn acompañado del futuro hijo de ambos. Y decide regresar a Rivendel, desobedeciendo los deseos de su padre, que no se alegra precisamente de su vuelta. Pero, por más que Elrond insiste en que le aguarda un negro futuro si permanece allí, Arwen, aún más cabezota que su padre, le hace saber que nada ni nadie la apartarán del lado de Aragorn. El problema es que sí hay algo que puede hacerlo: una extraña enfermedad que está acabando con su fuerza vital al mismo tiempo que Sauron se fortalece. Sólo al ver a su hija en peligro de muerte, Elrond cederá a sus súplicas y forjará de nuevo la espada quebrada que antaño acabó con Sauron, Narsil, ahora rebautizada como Anduril. La espada que debe ser empuñada por el heredero al trono de Gondor, ¡urrarrum!, es decir, por su futuro yerno.
Lo siento ada, no me voy a ninguna parte
Una vez forjada la nueva espada, Elrond parte rumbo al campamento de los rohirrim para entregársela personalmente a Aragorn. Esto lo hace en plena noche y oculto bajo una capa, y de esta guisa se presenta ante Aragorn, que se queda de piedra al verlo, y más aún después de conocer las intenciones de su suegro: que abandone a los demás y se dirija al interior de las montañas, en busca de una panda de espectros malditos que en su día traicionaron al rey de Gondor, y que sólo podrán ser redimidos si cumplen su palabra y van con él a la guerra.
Sorpresa!
Gracias por el regalo, suegro
Aragorn intenta marcharse discretamente, pero al parecer no es tan sigiloso como Elrond. Eowyn le pilla haciendo el equipaje y se muestra muy dolida con su partida, tanto que casi se le declara allí mismo…pero Aragorn le ahorra el mal trago con la típica excusa de “te mereces algo mejor que yo”. A continuación, es también descubierto por Legolas y Gimli, que por supuesto no iban a dejarlo marchar sin ellos. Y así, el trío se adentra en las profundidades de la montaña en busca de los malhechores espectrales…
No es sino la sombra de una ilusion lo que amas...
Y, a todo esto…¿alguien se acuerda de Faramir? ¡Urrarrum! ¿Qué pasó con él tras dejar marchar a Frodo y Sam? Pues él y sus tropas son atacados por una partida de monstruosos orcos en Osgiliath, y no les queda otra que dar por perdida la ciudad y regresar a Minas Tirith. En el camino de vuelta, se cruzan también con los Nazgul. Pero por suerte, ahí está Gandalf, el Jinete Blanco, que cabalga en su auxilio para facilitarles la entrada a la ciudad mientras espanta a los espectros alados con la luz cegadora de su vara mágica. Ya dentro de Minas Tirith, Faramir repara, asombrado, en la presencia de Pippin. Y así es como Gandalf y el hobbit tienen noticia de su encuentro con Frodo y Sam.