
Hoy voy a comenzar la crítica de la más famosa trilogía de nuestro actor favorito, Johnny Depp. Por supuesto, estamos hablando de “Piratas del Caribe”, donde Johnny nos deleita con su magistral interpretación del capitán pirata Jack Sparrow.
Empezamos con “La Maldición de la Perla Negra”, considerada de forma unánime como la mejor película de la trilogía. Eso no lo voy a discutir. Sí otras opiniones…pero todo a su tiempo.
¿Y qué decir de esta primera parte? Debo reconocer, para empezar, que fui a verla sin grandes expectativas. Probablemente porque la estrenaron en el intermedio entre “Las dos torres” y “El retorno del rey” y claro, mi atención cinematográfica estaba un tanto desviada. Pero no quería perderme el lado pirata de Legolas. Ni, por supuesto, al gran Johnny Depp. ¿Y qué pasó? Que “Piratas del Caribe” se convirtió en la más grata sorpresa cinematográfica de los últimos años.
¿Y qué tiene esta peli que la hace tan especial?
Primero y principal, su historia. Una historia sencilla, pero donde no falta ni un solo ingrediente para crear una gran película de aventuras: acción a raudales, humor, amor, intriga, una gran banda sonora y un desenlace apoteósico. Y tres protagonistas, cada uno de ellos imprescindible en su papel. El capitán Jack Sparrow (Johnny Depp), antiguo capitán del barco pirata La Perla Negra, hasta que su tripulación se amotinó y lo traicionó abandonándolo en una perdida isla desierta, que ahora se encamina a Port Royal en busca de fortuna. Elizabeth Swann (Keira Knightley), la joven hija del Gobernador de la ciudad, criada en un ambiente de lujo y riqueza del que anhela escapar mientras sueña con antiguas leyendas sobre piratería. Y William Turner (Orlando Bloom), un joven herrero al que Elizabeth salvó de morir en el mar cuando era sólo un niño, y que desde entonces está secreta y profundamente enamorado de la joven…sin sospechar ni remotamente que ella siente lo mismo por él, si bien su diferente estatus social les impide estar juntos.



“La Maldición de la Perla Negra” comienza con un flashback: el día que Elizabeth conoció a Will, cuando descubrió que el chico llevaba consigo un medallón pirata y, temiendo que él mismo fuera un pirata, se lo arrebató mientras estaba inconsciente con el fin de protegerlo. Años después, la Perla Negra, ahora convertida en un navío maldito, llega a Port Royal en busca de dicho medallón, el único capaz de salvar a su tripulación de la maldición que pesa sobre ellos: al robar el tesoro de Cortés, el ahora capitán Barbosa y su tropa se convirtieron en espectros, ni vivos ni muertos, incapaces de disfrutar de los placeres de la vida humana, e incapaces de morir. La luz de la luna muestra su verdadera forma: una oscura tripulación de piratas cadavéricos. Sólo recuperando el perdido medallón, entregado años atrás por el padre de Will, también pirata, a su hijo, y saldando la deuda de sangre por su asesinato, Barbosa y los suyos volverán a ser libres.


Elizabeth con el medallón maldito, antes y después
Así pues, tanto Jack Sparrow como los tripulantes de la Perla llegan al mismo tiempo a Port Royal. Memorable, por cierto, la escena de la llegada de Jack, encaramado en lo que queda de su barco, apenas un trozo de mástil sobresaliendo del agua, pero mostrándose seguro y orgulloso como si estuviera a bordo del mejor navío que surca los mares. Una escena que define muy bien a su personaje y que a mí al menos me hizo rendirme ante el carisma del capitán Sparrow.

La impactante llegada de Jack a Port Royal
Jack será el primero en toparse con el medallón. ¿Cómo? Al salvar a la señorita Swann de morir ahogada…o más bien asfixiada por el excesivamente ceñido vestido que le regala su padre para una ocasión muy especial: la ceremonia de promoción del comodoro Norrington, que ese mismo día pide a Elizabeth en matrimonio, haciéndose así realidad los deseos de su padre. Pero Jack no es precisamente recompensado por tan heroica acción, sino todo lo contrario. El comodoro descubre que es un pirata, aunque Jack se fuga en sus mismísimas narices.

"Siempre recordareis este dia como el dia en el que casi capturais al capitan Jack Sparrow"
¿Y quién lo captura? Will, por supuesto, tras un loco y apasionante duelo de espadas durante el cual Jack nos deleita con algunas de sus grandes frases:


"Will, necesitas encontrar a una buena chica, o puede que la razón por la que practicas tres horas al día sea porque ya has encontrado a una y eres incapaz de cortejar a dicha fulana, ¿no serás un eunuco?"
Mientras Jack es encarcelado, Barbosa y su esquelética tripulación llegan a casa del Gobernador y capturan a Elizabeth, tomándola por la hija del difunto pirata Turner. Esto obliga a Will a saltarse todas las reglas y cometer su primer acto de piratería: liberar a Jack para, juntos, robar el Interceptor, el barco más veloz de la marina real y zarpar en persecución de la Perla Negra, en otra gran escena que uno de los hombres de Norrington describe a la perfección al señalar a Jack como “el mejor pirata que he conocido nunca”.

Vamos a robar "ese" barco?
Mientras, Elizabeth sigue retenida a bordo de la Perla Negra, donde poco a poco se ira haciendo a la idea de que las leyendas sobre barcos piratas malditos que escuchaba de niña, no eran, después de todo, tales leyendas. El capitán Barbosa y su horrible tripulación se encargaran de demostrárselo.


Seguro que no cree en las historias de fantasmas, señorita Swann?
La travesia del joven Turner tampoco esta siendo ningun viaje de placer. En ella, Will descubrirá que su padre no era un marino mercante, sino un pirata, miembro de la Perla Negra, que, en desagravio por el amotinamiento de los demás contra Jack, envió a Will uno de los medallones del tesoro maldito, antes de ser descubierto y arrojado al mar. El joven Turner se resiste a creer que la sangre pirata corre por sus venas, pero, finalmente, se verá obligado a aceptar la verdad. Y es que, como bien dice Jack en su infinita sabiduría, se puede ser un pirata y un buen hombre al mismo tiempo.

Como sigas asi de pesado te tiro al mar, Will
También, en el camino, Will conocerá la caótica isla de Tortuga, lugar donde Jack y él reclutarán a una loca tripulación que les ayudará en su misión, a cambio de quedarse con el barco real como recompensa. Misión que tiene objetivos bien distintos para el joven Turner y el capitán Sparrow. Mientras Will sólo piensa en rescatar a Elizabeth, Jack planea, en secreto, aprovecharse de la influencia de Will, el único capaz de acabar con la maldición tras la muerte de su padre, para hacer un trato con Barbosa y recuperar la Perla. Pero las cosas no salen conforme a los deseos de ninguno de los dos. Will consigue rescatar a Elizabeth…fugazmente. Pero finalmente él acabará hecho prisionero por Barbosa, tras revelar su identidad para salvar a su amada, y verá cómo su chica es enviada, junto a Jack, a la misma isla desierta donde el pirata fue abandonado tiempo atrás.

Y allí, Elizabeth consigue ser rescatada con ayuda de una inmensa señal de humo que hace quemando todo un cargamento de ron….no sin antes dejar ko al pobre Jack tras una noche de borrachera. Jack, antes de caer bajo los efectos del alcohol, explica a la señorita Swann lo que simboliza para él la Perla Negra: la libertad. A mí personalmente me encanta ver a Johnny en esa escena, cuando saca a relucir el verdadero espíritu del capitán Sparrow, para a continuación atusar su bigote, empinar su característica botella de ron y caer rendido al suelo.

"Quieres un poco mas de ron, capitan Sparrow?"

"Lo que la Perla simboliza, es la libertad...por cierto, creo que estoy borracho"
Tras ser rescatados, Elizabeth pide al comodoro Norrington que vayan en ayuda de Will….como regalo de bodas. Este no puede resistirse a las súplicas de su prometida, y parten a la Isla de Muerta, lugar de amarre de la Perla donde tendrá lugar el sacrificio de sangre, guiados por Jack. Una vez allí, el capitán Sparrow conseguirá, una vez más, engañar al comodoro y sus hombres, revelando a Barbosa la presencia de éstos y aconsejándoles esperar al momento adecuado para acabar con la maldición…a cambio de recuperar la Perla por tan valiosa información. Barbosa accede y los piratas se dirigen al abordaje del barco real…del cual Elizabeth consigue escabullirse para ir personalmente en busca de Will.
Y llegamos a la batalla final, una frenética lucha de los cadavéricos piratas contra la marina. Al mismo tiempo, en la Isla de Muerta, Jack vuelve a “cambiar de bando”, liberando a Will, tras pronunciar una de las frases más recordadas de la película que deja atónito al mismísimo Barbosa:

“No soy honesto. Y de un hombre que no es honesto, sólo se puede esperar que no sea honesto. Honestamente, es con los honestos con los que hay que tener cuidado, porque nunca puedes preveer cuándo harán algo extraordinariamente absurdo."
Barbosa y Jack se enzarzan en una épica batalla de espadas…que el malvado capitán da por concluida al atravesar a Sparrow con la suya. Pero, de nuevo, Jack es más listo que nadie, y se ha encargado de robar previamente una de las monedas malditas…para caer él mismo bajo la maldición que le permite ser inmortal.

Jack bajo los efectos de la maldición
Mientras continúa su lucha con Barbosa, Elizabeth hace su aparición y se encarga, junto a Will, de mantener a raya a los demás piratas….hasta que, en un momento dado, Barbosa dispara contra la joven, o eso es lo que parece. Pero varias cosas ocurren en ese instante. En realidad, es Jack quien dispara contra Barbosa, a la vez que Will arroja la última moneda al cofre que contiene el tesoro maldito, vertiendo su sangre sobre él, y deshaciendo así la maldición. Y así es como muere el capitán de la Perla mientras sus hombres, cerca de allí, al ser conscientes de que la maldición se ha revertido, se rinden rápidamente y son apresados por la marina real.




Hasta luego, Barbosa...
Llegamos a otro de mis momentos preferidos de la película. Mientras Jack examina el tesoro, Will y Elizabeth disfrutan de unos instantes a solas…que el joven Turner arruina al recordarle a la chica la necesidad de volver para ahorrarle preocupaciones a su futuro marido. Elizabeth se marcha muy afectada, y Jack, cargado de joyas, se acerca a un atontado Will y le dice como si tal cosa otra de sus grandes frases:

“Si buscabas el momento oportuno... era ése”
Lo que el pobre capitán Sparrow no sabe es que sus compañeros piratas, tras ser liberados, han huido con la Perla Negra y lo han dejado atrás…siguiendo el código pirata. De vuelta en Port Royal, Jack está a punto de ser ahorcado. Pero Will no está dispuesto a permitirlo. Eso sí, antes de ir en ayuda del pirata, se presenta delante de Elizabeth, y le confiesa su amor delante de su padre y de su futuro esposo. Will, con ayuda de Elizabeth, salva a Jack, que recibe la inesperada visita de la Perla. Sus tripulantes echaban de menos a su capitán y, al fin y al cabo, no hay porqué seguir al pie de la letra el código pirata…son tan solo unas directrices. Al comodoro Norrington le dan por saco, como debe ser, y la señorita Swann se queda con el joven Turner que, después de todo, no es un herrero, como piensa su padre para consolarse…sino un pirata.
"No papá, no es un herrero...es un pirata"
Y Jack recupera su Perla y con ella su libertad, y de nuevo como capitán, parte con su loca tripulación en busca de nuevos tesoros y aventuras…

"Un gran pirata soy. Brindad compañeros, yuhu!
En suma, una gran película, con un ritmo trepidante, una banda sonora fenomenal (a la cual dedicare su correspondiente seccion) y con momentos inolvidables. Nuestra musa Keira se da a conocer con un gran papel que borda de principio a fin. Orlando, bueno, no es que vaya a ganar el Oscar a mejor actor, pero yo desde luego no podría imaginar a ningún otro William Turner. Y qué decir de Johnny, que nos regaló en “La maldición de la Perla Negra”, por encima de todo, el nacimiento de un personaje, que sin duda pasará a la historia del cine: el caradura, intrepido, imprevisible, divertido, inimitable y carismatico capitán Jack Sparrow.