Hace poco pusimos la carta que Keira le escribió a su marido, haciendose pasar por su amante japonesa en la película Seda. Una carta muy bonita, en la que demostraba todo el amor que sentia por su libertino esposo. En cambio, en Expiación, es Cecilia (
Keira Knightley) la que recibe una carta de Robbie (
James McAvoy) pero un poco más pervertida que la de la otra película.
Robbie ha sido invitado a cenar en la casa principal esa noche y sabe que Cecilia está enojada con él. Decide escribirle una nota a Cecilia, en la que se hace cargo de su torpeza y de haber sido el causante de que el jarrón se rompiera. Se sienta en la máquina de escribir y escribe:
"Te perdonaría si creyeras que estoy loco, por entrar en tu casa descalzo o romper tu jarrón antiguo. La verdad es que me siento bastante idiota y aturdido en tu presencia, Ceci, y no creo que el calor tenga la culpa ¿Me perdonarías? Robbie".
Hasta aquí todo normal. Pero al cabo de un rato, y tras recordar como se le transparentaba todo a Cecilia, al salir de la fuente con el traje mojado, añadió:
"En mis sueños te beso el coño, tu dulce coño húmedo. En mis pensamientos te hago el amor sin parar todo el día"
Muy poético. Como no sabía como le iba a sentar estas declaraciones a Cecilia, escribió otra carta distinta a mano, pensando que un toque personal convenía a la situación. Las dos cartas, la escrita a máquina y la escrita a mano, quedaron una al lado de la otra. Y con las prisas y el calentón que llevaba, cogió la carta equivocada. Aunque luego a Keira no le molestaron en absoluto esas palabras. Lo de su hermana es otro cantar.