miércoles, 23 de abril de 2008

Novio por una noche

Novio por una noche (Good Luck Chuck), es una de esas películas que aún no siendo nada del otro mundo, te hace reír (según el sentido del humor que tengas). No había visto nada parecido, desde la primera película de American Pie (las cinco o seis secuelas posteriores son auténticos engendros). ¿Y que tiene esta película que ha llamado mi atención? A parte de ver Jessica Alba con unas bragas de pingüino. Pues muchos gags, a cada cual mas gamberro y un personaje que quedará grabado con letras de zumo de pomelo, en la historia del cine.

El protagonista de la historia es Charlie (Dane Cook) un actor baratero, al que ofrecieron trabajar gratis en la película a cambio de escenas de sexo y besarse con Jessica Alba. Pues este personaje, que trabaja de dentista,  sufrió cuando era niño una maldición que ahora se ha convertido para algunas en un "don". Después de acostarse con una mujer, ésta siempre encuentra a su amor verdadero en el siguiente hombre y se casa con él. Por este motivo, es solicitado por multitud de mujeres solteras. Pero cuando Charlie encuentra a la mujer perfecta (Jessica Alba) tendrá un pequeño problema. No puede acostarse con ella... porque si lo hace ella encontrará a otro hombre y la perderá para siempre. Así que, prácticamente se pasa toda la peli tirandose todo lo que pilla por delante, un par de gordas incluidas.

Jessica trabaja con pingüinos junto a su hermano el drogata, se podría decir que es una friki de los pingüinos. Tiene la habitación repleta de peluches y cachivaches inspirados en estos adorables animales. A parte de la susodicha ropa interior con bordados de pingüinos que podéis ver aquí. Mención especial merece la escena final, dónde Jessica obliga a su novio, a follarse el peluche de un pingüino.

Pasemos a hablar del amigo de Chuck, el personaje más lamentable de los últimos tiempos, que he tenido la suerte de conocer. Se supone que es un cirujano plástico que se dedica exclusivamente a los implantes de silicona, pero a parte de eso, oculta multitud de perversiones. Estudió la carrera, únicamente para estar viendo tetas todo el día, se masturba con las mamografías de sus pacientes y ha patentado una nueva forma de utilizar los pomelos. Si en American Pie veíamos al protagonista trajinándose una tarta de manzana, en ésta veremos a este asqueroso personaje haciendo lo propio con un pomelo, al que previamente ha metido en el microondas y le ha hecho el pertinente agujero. Al final encuentra el amor, junto a una mujer de tres tetas, como la de Desafío Total.

En conclusión, es una película para ver una vez y pasar el rato. A no ser que seas fan de Jessica Alba y quieras ver una y otra vez esta escena. Si no te gusta este tipo de humor de mal gusto, no veas la peli porque está llena de ello por todos lados.

Nota: 6.5
Lo mejor: Jessica Alba
Lo peor: El cirujano plástico pervertido y sus pomelos.
La escena: Todas en las que salga Jessica Alba.

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