




Parece mentira, pero Natalie Portman aún sigue saliendo con ese personaje estrafalario. Lo saca a pasear de vez en cuando, para que tome el aire. El chico, luce cada día un look diferente. Un día con sus gafitas de pasta, otro día con sombrero, luego con bolso (
si, lleva bolso), después saca del armario su sweter de lana navideño, lleno de polillas. Lo que no se afeita, es esa barba asquerosa, llena de piojos. Espero que Natalie no tenga que verle comer sopa.